Resurrección: Palio de la Virgen de la Aurora

El palio de la Resurrección, el gran estreno de la Semana Santa de ...
Nuevo Palio de la Virgen de la Aurora // Foto: ABC de Sevilla
La Hermandad de la Sagrada Resurrección llevaba trabajando desde 2016 en la confección de los nuevos bordados de las bambalinas y techo de palio del paso, que se han ejecutado con motivo del 50º aniversario de esta corporación.

Las piezas han sido bordadas a doble cara, en oro fino y sedas, sobre malla de hilo de oro fino. En la parte central del techo de palio se incluye una gloria que representa a la Inmaculada Concepción del Colegio La Salle-La Purísima, lugar en el que se fundó la hermandad en 1969, diseñada por Carles Salafranca Porcar.

En las esquinas de la pieza se sitúan cuatro cartelas, diseñadas también por Salafranca y compuestas por un angelote tenante que sostiene una filacteria o cinta con una leyenda en capitales en la que se representa cada uno de los cuatro primeros versos del himno 'Ave, Luz mañanera', basado en el de laudes del Común de Santa María, 'Ave, maris Stella'.

En el año 2019 pudimos contemplar una estampa única, el palio diseñado por Antonio Garduño viajó de la calle San Jacinto a la calle San Luis para subsanar el retraso del taller de José Ramón Paleteiro. La Virgen de la Aurora procesionó bajo el techo y las bambalinas trianeras.

La Sagrada Imagen de la Virgen de la Aurora, realizada en un principio para una Cofradía extremeña, fue bendecida el día 28 de octubre de 1978 en la capilla del colegio de La Salle de Sevilla, y sustituye a la antigua titular mariana de la Hermandad que realizara en su día Jesús Santos Calero.


Se trata de una imagen de candelero para vestir, realizada en madera de cedro por el escultor sevillano Antonio Joaquín Dubé de Luque.

No es propiamente una Dolorosa, pues de sus ojos tallados y pintados no sale ninguna lágrima; siendo la única que carece de lágrimas entre las Virgenes de las Hermandades hispalenses que hacen estación de penitencia durante la Semana Santa en Sevilla.

Su rostro refleja los ideales de belleza de su autor para las imágenes de Vírgenes, y en él destaca el acertado tratamiento de la policromía y la perfección en el modelado del cuello.

Comentarios